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Drones en la Agricultura: ¿Hacia un futuro más rentable?

Drones en la Agricultura: ¿Hacia un futuro más rentable?

Hoy por hoy, el uso de drones se ha vuelto cada vez más común dentro del área de la agricultura. Estos vehículos aéreos no tripulados son capaces de aportar información precisa sobre la producción de los cultivos; algunos modelos, incluso, permiten incrementar la eficiencia en cuanto a la fumigación, fertilización y el control de plagas.

Los drones, sin embargo no son ninguna novedad, ya que desde hace algunas décadas se han implementado en tareas militares de reconocimiento y búsqueda.

Su implementación en el campo tampoco es reciente. Los drones forman parte de la creciente tendencia en Agricultura de Precisión. Y es que países como Japón llevan tiempo desarrollando unidades para una variedad de usos prácticos, como la aplicación de pesticidas y fertilizantes.

Se podría decir que Japón ha sido uno de los pioneros en la implementación de estas tecnologías. La empresa Yamaha se ha encargado de la creación de drones especializados para  la supervisión en cultivos de arroz.

Los drones ofrecen una gran cantidad de posibilidades para la agricultura moderna. Los mismos son capaces de sobrevolar los cultivos de forma rápida y captar información útil para aquellos que gestionan la producción.

Con un solo dron es posible monitorizar cientos de hectáreas de forma precisa, lo que permite evaluar, en términos generales, las condiciones del terreno. Esto contempla aspectos como la hidratación, la temperatura, el ritmo de crecimiento, la localización prematura de enfermedades, etc.

Función de los drones en el campo

Entre las principales funciones del dron, se encuentran:

Proporcionar al agricultor una vista aérea de la plantación, en la cual se reflejen las características más relevantes del suelo. Esta función permite hacer un mapeo del terreno y determinar el vigor de los cultivos

Escaneo y captura de imágenes infrarrojas o térmicas: Estas imágenes permiten captar aspectos de la siembra que escapan del espectro visual del agricultor, indicando así qué tan sano y productivo se encuentra el cultivo.Cuáles tienen presencia de enfermedades, plagas, o la transpiración y el estado hídrico de la parcela

Discriminar las cualidades organolépticas o químicas del fruto: Conocer estas cualidades contribuye a la planificación selectiva de la siembra

Fotografías del terreno: Un dron es capaz de proporcionar vistas aéreas en cualquier momento del día. Lo cual incrementa la capacidad que tiene el agricultor para supervisar la evolución del campo durante el proceso de cosecha

La obtención de dicha información es de gran valor para el agricultor, ya que puede representar un ahorro de costes significativo, al no tener que recurrir a técnicas complejas para el análisis del terreno.

Además, contribuye en el control e identificación de plagas. Y una detección temprana reduce la cantidad de productos químicos necesarios para su tratamiento, lo que se traduce en cultivos menos «artificiales».

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